Fondo de emergencia: cuánto tener y dónde guardarlo (sin complicarte la vida)
Invertir a largo plazo es bastante simple. Hasta que te pasa algo. Se rompe la heladera. Te quedás sin trabajo. Tenés un gasto médico. Se te vence un alquiler y necesitás mudarte. Cosas normales de la vida, no tragedias. El problema no es el gasto en sí. El problema es cómo lo financiás. Si no…
