Rebalancear suena sofisticado. Estratégico. Profesional. Pero muchas veces no es eso. Muchas veces es solo una forma elegante de canalizar ansiedad. Tu cartera sube fuerte en una parte. Otra queda atrás. Empiezas a sentir que algo “no está equilibrado”. Y entonces aparece la palabra mágica: rebalanceo. Pero la pregunta no es cómo rebalancear. La pregunta
Core y satélites es uno de esos conceptos que muchos repiten, pocos entienden y casi nadie aplica bien. La mayoría de las carteras no falla por elegir un mal activo puntual. Falla porque todo pesa lo mismo. Una acción, un ETF, una “oportunidad”, una idea que escuchaste ayer. Todo entra al mismo nivel. Todo compite