Cada vez que el mercado cae, aparece la misma sensación: “esta vez es distinto”. Las noticias se vuelven más dramáticas, los gráficos más rojos y las dudas más ruidosas. ¿Sigo invertido? ¿Espero? ¿Vendo y vuelvo a entrar más abajo? Estas preguntas no son nuevas. Se repiten en cada caída importante del mercado. Y, sin embargo,