Rebalancear suena sofisticado. Estratégico. Profesional. Pero muchas veces no es eso. Muchas veces es solo una forma elegante de canalizar ansiedad. Tu cartera sube fuerte en una parte. Otra queda atrás. Empiezas a sentir que algo “no está equilibrado”. Y entonces aparece la palabra mágica: rebalanceo. Pero la pregunta no es cómo rebalancear. La pregunta